Cuando algo falla en la conectividad de un barco, la primera media hora se va casi siempre en averiguar a quién hay que llamar. ¿Es el terminal? ¿Es la instalación? ¿Es el plan de servicio? ¿Es la configuración de red?
Esa confusión no es casual: en una instalación de Starlink a bordo se solapan tres responsabilidades distintas, y cada una tiene su garantía, su interlocutor y su plazo. Entenderlas antes de contratar es lo que evita quedarse sin conexión en mitad de una travesía discutiendo de quién es la culpa.
Las tres garantías que se solapan
1. Garantía del hardware — la da SpaceX
Cubre defectos de fabricación del terminal y del router. Si la antena deja de funcionar sin causa externa, la reclamación va a SpaceX a través de la app o del portal web.
Lo que no cubre:
- Daño por agua derivado de un conector mal sellado
- Corrosión por exposición no prevista en el diseño
- Golpes, caídas o daño por temporal
- Fallo eléctrico por alimentación mal dimensionada
Nota importante que ya explicamos en nuestro artículo sobre quién puede instalar Starlink: esta garantía no se pierde porque te lo instale un tercero. Pero tampoco te cubre si ese tercero lo hizo mal.
2. Garantía de mano de obra — la da el instalador
Esta es la que más gente olvida pedir y la que más falta hace. Cubre el trabajo de montaje: que los pasos de cubierta no filtren, que el soporte aguante, que el cableado no roce, que la conexión eléctrica esté bien protegida.
Qué debe constar por escrito:
| Punto | Qué exigir |
|---|---|
| Plazo | 12 meses es el estándar razonable en electrónica naval |
| Estanqueidad | Cobertura explícita de los pasos de cubierta ejecutados |
| Integridad del montaje | Soporte, tornillería y fijaciones del cable |
| Desplazamiento | Quién lo asume dentro del plazo de garantía |
| Exclusiones | Que estén listadas, no implícitas |
Un detalle que marca la diferencia: una garantía de 24 meses que excluye la estanqueidad vale menos que una de 12 que la incluye. El plazo llama más la atención, pero el alcance es lo que se usa.
3. Servicio y cobertura — la da tu plan de Starlink
Esto no es una garantía, es un servicio contratado. Starlink no publica un SLA de disponibilidad con compensación para los planes marítimos, del mismo modo que ningún operador satelital garantiza el 100 %. La cobertura es la que es, y es verificable de antemano en el mapa oficial.
Lo que sí conviene tener claro: si el barco navega fuera de la banda de cobertura, eso no es una avería y nadie te lo va a compensar. Es una decisión de planificación que se toma antes de contratar.
«Soporte 24/7»: qué significa de verdad
Es probablemente la afirmación más repetida y peor entendida del sector. Conviene desmontarla.
En náutica, el soporte 24/7 real es remoto. Significa que hay un canal abierto a cualquier hora para:
- Diagnosticar un problema de configuración
- Guiarte en un reinicio o en una reconfiguración
- Comprobar el estado del terminal a distancia
- Confirmar si la incidencia es del equipo, de la red o de cobertura
Eso es genuinamente útil y resuelve la mayoría de incidencias. Lo que no significa es que haya un técnico dispuesto a subir a tu barco a las tres de la madrugada, ni que si estás a 300 millas alguien vaya a llegar.
Las preguntas que separan el soporte real del eslogan
- ¿Qué se resuelve en remoto y qué requiere visita física? Debe haber una respuesta clara, no un «lo vemos».
- ¿Cuál es el plazo de respuesta comprometido? Distíngase respuesta (te contestan) de resolución (lo arreglan).
- ¿En qué puertos podéis intervenir sin coste de desplazamiento? Casi todos los instaladores tienen un radio de acción. Fuera de él, el desplazamiento se factura.
- ¿Quién atiende si el barco está fuera de España? Es la pregunta clave si haces travesías.
- ¿El soporte es del instalador o me remiten a Starlink? Muchas incidencias son de instalación, no de producto. Si te remiten siempre a SpaceX, no tienes soporte de instalación.
Qué pedir según cómo navegues
No todos los barcos necesitan lo mismo, y pagar por cobertura que no vas a usar es tan malo como no tenerla.
Navegación costera y de temporada. Garantía de mano de obra de 12 meses con estanqueidad incluida, soporte remoto en horario laboral y un radio de intervención que cubra tu puerto base y los dos o tres donde sueles invernar. Con eso basta.
Travesías oceánicas. Aquí cambia la prioridad. Lo importante ya no es la visita física —nadie va a llegar a mitad del Atlántico— sino la calidad del diagnóstico remoto y que la instalación se haya documentado bien. Pide que el acta de entrega incluya el esquema del recorrido de cable: si tienes que intervenir tú en mitad de una travesía, saber por dónde va el cable es la diferencia entre resolverlo y no.
Barco con actividad profesional o chárter. Aquí sí conviene un compromiso por escrito con plazos concretos, porque una caída de conectividad tiene coste directo. Y conviene guardar toda la documentación de instalación: la aseguradora la pedirá si algún día hay un siniestro relacionado con el equipo.
La documentación es la garantía
Esto es lo que más nos cuesta transmitir y lo más importante del artículo: una garantía sin documentación es una conversación, no un derecho.
Si dentro de ocho meses aparece una filtración en un paso de cubierta, la diferencia entre que te lo reparen sin discusión y que empiece un intercambio de reproches es tener las fotografías de cómo se ejecutó ese paso antes de sellarlo.
Por eso insistimos tanto en el acta de entrega y las pruebas de aceptación. No es burocracia: es lo único que convierte una promesa verbal en algo exigible.
Lo mínimo que debes conservar:
- Fotografías de cada paso de cubierta antes de sellar
- Prueba de velocidad de referencia con fecha
- Comprobación de obstrucciones
- Esquema del recorrido de cable y del punto de conexión eléctrica
- Acta de entrega firmada, con plazo y alcance de la garantía de mano de obra
Guárdalo todo junto, a bordo y en la nube. El día que lo necesites no vas a tener conectividad para buscarlo.
Cómo lo planteamos nosotros
En InternetenelMar coordinamos la instalación con un integrador certificado en comunicaciones navales, y nuestro papel concreto en esto es doble: que las condiciones de garantía y soporte estén por escrito antes de que nadie suba al barco, y ser tu interlocutor único si algo falla, para que no tengas que averiguar tú si el problema es del terminal, del montaje o de la configuración.
El asesoramiento no se cobra y el precio final es el mismo que contratando por tu cuenta.
¿Quieres revisar las condiciones de garantía y soporte antes de firmar una instalación? Cuéntanos tu caso: repasamos contigo qué te están ofreciendo realmente y qué falta, contrates con nosotros o no.